Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Lateralizado / porque centrarse es imposible

Miércoles, 19 de julio de 2006 / 03:09

Melancolía

Acabo de llegar de representar por segunda **y no sé si quiero que última** vez la que será posiblemente la obra de teatro que más querré en mi vida. Con ella empezó una de las mejores etapas que he vivido hasta ahora **y si todas hubieran sido iguales, podría decir simplemente 'la mejor'**, y supongo que con ella tiene que acabar. Me alegro de que, si ha tenido que haber un final, haya sido así, de la misma manera que comenzó, cerrando un ciclo en forma de bucle, de círculo perfecto totalmente sellado para no poder entrar nunca más.

Porque supongo **creo, espero, quiero, deseo, temo** que será lo mejor.

Por lo demás, todo como siempre. Con los nervios todavía de fiesta en mis riñones **bebiendo, fumando, follando, y con Kortatu sonando a toda hostia, puta envidia**, valoro la posibilidad de descansar algo. Mañana volveré al sitio, a pasar posiblemente **seguro** lo que queda de verano. Como siempre. No sé si podré contar algo desde aquel lugar, ni tampoco si tendré ganas. Pero por si acaso, no diré nada. Ultimamente no hago más que despedirme, y ya lo estoy empezando a odiar. A partir de ahora, no haré más que presentarme. Necesito comienzos y los necesito ahora, así que esta será la última vez que digo 'adiós' en mucho tiempo. Un 'adiós' más que repetido, pero que no quiero que nunca deje de sonar en mi cabeza:

(...)

Santi. (Somriu.) Que bé acabar així, no?
Xelo. (Feliç.) Tan feliços. (Santi es disposa a besar-la però ella l'atura.) Ja no hem de besar-nos, no és cert?
Santi. (Dubtant.) No, supose que no.
Xelo. (Anant-se'n.) Agafaré un taxi.
Santi. (Anant-se'n en una altra direcció.) Jo hi aniré més tard.
Xelo. Encantada d'haver-te conegut.
Santi. Igualment.

(Xelo i Santi desapareixen en direccions contràries.)

Hola, ¿cómo estás?

Por: BuRo | Exteriorizando | Comentarios (1) | Referencias (0)

Lunes, 17 de julio de 2006 / 12:43

*Desesperación*

Me descoloca que me llame mi madre cuando tiene problemas con la informática en el trabajo.

Creo que jamás podré trabajar en un servicio técnico o algo así, no sólo por la falta de paciencia **que tampoco es tal** sino por mi propia salud y autoestima. Me desquiciaría cada vez que llamara alguien como mi madre, con un nivel de inglés básico **siendo benévolos** y la creencia innata de que si tocas mucho un ordenador, se rompe. Me despertaría por las noches entre sudores, con voces en mi cabeza que repetirían una y otra vez: 'File name incomplete', 'Güelcome to Güincip instalation güizar' o 'Dos files unciped succesfuli' **léase tal y como suena, pero con un tono entre el desconocimiento y la sorna**. Me tiraría a la bebida **chiste viejo** cada vez que no supiera qué responder a la pregunta: '¿Pero entonces qué hago?'.

Voy a hacer un experimento para quitarme esta sensación de ineptitud. Voy a llamar a mi médico diciendo: 'Doctor, desde hace un rato me duele aquí y el esto está como de un color raro y más distinto que de normal. ¿Qué me tomo?'. Aunque seguro que me receta paracetamol, el salir y volver a entrar de los médicos.

Por: BuRo | Exteriorizando | Comentarios (2) | Referencias (0)

Jueves, 13 de julio de 2006 / 19:58

Just the little things



Have you ever had one of those days?

I woke up this morning with a migraine headache. I had a toothache. I had an earache, and that's alright.

I came all the way from Phoenix Arizona to my second home in London, England, and there's some guy in the front row who insists on spitting on me all night!

And I can deal with that...

He's also wearing a Marilyn Manson T-shirt. And he's wearing an Ozzy Osbourne T-shirt. And he's wearing a Kiss T-shirt! All of my disobiendient children!

And that really pisses me off.

'Cause it's just the little things that drive me wild.


Si no fuera por este quincuagenario **pensaba que ya había superado los sesenta, pero no** hoy habría matado a alguien, así que dadle las gracias antes de dormir.

Por: BuRo | Exteriorizando | Comentarios (0) | Referencias (0)

Miércoles, 12 de julio de 2006 / 11:41

Comunicación incompleta

Según creo recordar, anoche me dijo mi madre: "Mañana tienes que esperar al fontanero, que yo me iré temprano."

Si analizamos sintácticamente la oración **joder, qué recuerdos**, podremos conocer fácilmente qué es lo que se ha de hacer **'esperar al fontanero'**, quién lo debe hacer **'(tú)', que soy yo**, cuándo hacerlo **'mañana', que es hoy** y la principal razón que nos lleva a hacerlo **básicamente, la ausencia de cualquier otra persona**. Suponiendo que se completara satisfactoriamente el proceso de comunicación **cosa que actualmente no suele darse mucho**, encontramos diversas lagunas que podrían llevar a confusión.

Por un lado, no se concreta el lugar **¿debería esperarlo en casa o puedo hacerlo en el bar?**, la compañía **¿trabajará igual de cómodo si lleno la casa de gente?** ni, por ejemplo, el instrumento **¿'esperaré al fontanero con la caja de herramientas' o se la traerá él de casa?**. Por otro, no se especifica algo bastante más importante que lo anterior, pues abarca un campo mucho más amplio de detalles: el modo. ¿Cómo debo esperarlo? ¿Vestido o desnudo? ¿Alegre o triste? ¿De pie o sentado? ¿Limpio o sucio? ...

... ¿Despierto o dormido?

Sí, lo he vuelto a hacer. Cuando he abierto los ojos, lo primero que he encontrado al lado de mi cama han sido 100 euros, una lista de grifos por revisar y un reloj que marcaba las 11:14. No entiendo cómo conociéndome **todo lo que le dejo** no me ha sacado de la cama a patadas antes de salir de casa. Ahora me encuentro con la disyuntiva de o bien llamar a mi madre, o bien directamente al fontanero **aunque suene a película porno de los 80**, suponiendo que encontrara antes su teléfono.

Hay también otra opción fácil, sencilla y para toda la familia, pero por ahora prefiero seguir teniendo casa.

Por: BuRo | Intransferible | Comentarios (0) | Referencias (0)

Lunes, 10 de julio de 2006 / 03:59

Verano, otra vez

Se acabó el fin de semana. Vayamos por partes.

Viernes. Sale mi padre de trabajar a eso de las 15:00 y bajamos al bar a comer **señal y a su vez consecuencia de que estamos los dos solos en casa**. Hablamos de lo típico, pues lo más atípico es que hablemos. En un par de horas subiremos al pueblo. A ese pueblo. A ese puto pueblo donde he desperdiciado gran parte de mi infancia y, por tanto, de mi vida. A ese puto y jodido pueblo de mierda con sus casas de mierda, su gente de mierda y su existencia de mierda. El parte meteorológico de hoy anuncia traumas infantiles que afloran debido a la época del año, que diría aquél.

Meto unos libros y la bolsa de aseo en la mochila del portátil después de grabar un par de copias de seguridad en el mismo. Antes de salir dejo el otro ordenador encendido, a ver si con un poco de suerte se baja alguna de las muchas películas que tengo pendientes por ver este verano **eins, zwei, drei, vier, por ejemplo**. Bajamos al garaje, subimos al coche y salimos. Por delante queda una hora y cuarto de silencio musicado. Hace tiempo me discutían que esa mutuamente aceptada falta de comunicación no era buena, pero sigo prefiriéndolo así. Me deja tiempo para pensar.

Cogemos la carretera que se desvía hacia ese sitio. Antes de la última curva, aparece en mitad de la calzada una señal triangular amarilla que encierra a un señor trabajando, junto con un cartel que con letras mayúsculas pintadas con spray rosa reza: 'CORTAO' (sic), con lo que hemos de entrar al sitio por una carretera secundaria. Pienso que esa imagen ha de significar algo. Si no empiezo por donde siempre, presumo que no tiene por qué ocurrir lo de siempre. Intentos desesperados de escapar de la maldición, supongo. Llegamos finalmente. Paso la tarde entera con mi olvidada guitarra eléctrica. Posiblemente la última vez que la toqué fue hace un año. Ceno con un colega que acaba de llegar de currar y vamos a dar una vuelta por el sitio. Como se nos hace pequeño **rectifico: es pequeño, extremadamente pequeño** nos acercamos a una especie de ermita cercana. La pequeña tormenta eléctrica hace que la imagen me parezca hasta bonita.

Sábado. Ha llegado más gente. Los encuentro a eso de las 12:45 en la especie de pista de frontón que hay en el sitio. El colega de la noche anterior se ha comprado un bate de béisbol y pretende probarlo. Compruebo que si los americanos son tan súmamente estúpidos **permítaseme la indeseada generalización** es porque acertar a la bola con un bate como ese es jodídamente dificil, y centran toda su inteligencia en conseguirlo. Estamos un rato ahí haciendo el capullo y entramos en la piscina. El agua sigue estando igual de fría y mi pseudoprima igual de buena. Estoy caliente. Literalmente. Me quemo hombros, espalda, pecho y un poco la cara. Como he venido comprobando durante todos estos años, es algo inevitable, así que bienvenido sea.

Llueve un poco por la tarde. Voy a casa del tipo del bate. Nos tiramos toda la tarde bajando videoclips del tubo para un rollo que está montando. Me llama una amiga desde la fnac para que vaya a su casa a un cena-sofá-peli. Le digo que estoy en el sitio y se/nos queda/mos con las ganas. Le digo que esta noche saldré por ahí a ver si ligo, que si se quiere venir, pero curra al día siguiente. Nos despedimos como siempre **cosa que me alegra** y vuelvo adonde está el hombre éste. Ahora está buscando algo de Héroes y le digo que mire si está Maradentro. Nos reimos un rato con las pintas de Bunbury y la página de donde está sacado el vídeo. Vuelvo a casa a cenar y ducharme. Mi abuela se está tragando toda la mierda del Papa que tan fielmente está retransmitiendo **y por lo que puedo ver, también en parte organizando** nuestra querida Canal 9, por lo que de cenar hay más bien poco. Acabo comiéndome una longaniza cruda, cosa que no hacía desde hace años **creo que es la mejor frase que escrito en mi vida**.

Salimos a eso de las 00:25 hacia la capital de la comarca **una mierda igualmente, pero mucho más grande** para ir al mismo puto sitio al que fuimos todos los fines de semana del verano pasado. En teoría había que buscar otro lugar, pero-es-que-una-tía-me-dijo-que-si-iba-a-ir-este-fin-de-semana-porque-me-había-visto-y-no-sé-qué. Tan típico como que al final no se presentara. Antes de llegar, control exprés de la civil **surrealista. pareaquíporfavorpuedecontinuar. 5 segundos.**. Bajamos y entramos al sitio. Dejamos la bebida para luego por si acaso. Por si acaso y porque aparcamos justo en la puerta de la Policía Local, manda huevos. El garito sigue igual que hace un año, sólo que han puesto un par de pantallas en las paredes que no encendieron en toda la noche. La música sigue dando asquete, pero es lo que hay. Me acuerdo de una tía que solía ver bastante el año anterior y que, según creo recordar, si no era Dios poco le faltaba. Al cabo de un rato aparece y ratifico mi pensamiento: realmente es Dios **¿?**. Sigue poniéndose bastante cerca nuestro, lo cual me da que pensar **no diré qué exactamente, porque con una mente corrupta ya es suficiente**.

Pasan las horas, aunque la música sigue siendo putamente igual. Tengo la garganta como el pene del Papa, pero paso de gastar en este sitio más que la consumición de la entrada, así que digo a la gente de salir un ratejo **nota al margen: es jodido que habiendo sido quien ha sido, tenga como sobrenombre su santidad, ¿no?**. Al pasar por la barra me engancha una tía que dice que me invita a un chupito o algo así. Su cara me suena. Descubro que es porque el año pasado me pidió que les hiciera una foto a ella y sus amigas y acabé haciéndoles dos **supongo que se entendería mejor si se vieran las fotos, pero paso**. Hoy son dos tías y un tío, por lo menos cerca de la barra. A priori me caen bien, a pesar de que el chupito sea de J&B **asco** con Baileys **más asco si cabe**. Acabamos los cuatro en el servicio de mujeres hablando **realmente de puta madre** y haciendo cosas ilegales. Creo que hablo bastante más de lo habitual, pero me siento bien. Me viene a la cabeza una divagación reciente con una persona acerca de quién ligaría menos este verano **por cierto, le prometí que volvería a dibujarme y espero hacerlo pronto**. Creo que estoy más pendiente de la hora que es y los que me están esperando que de lo que estoy haciendo. Acabo dándole a una de ellas el colgante de ojo de tigre que me compré en Cádiz por la conversación que hemos tenido un rato antes en la barra:

- Me gusta el colgante. ¿Qué es?
- Eeeh... Diente de león... Ojo de león... Eeeh... ¡Géminis!
- ¡Eh, yo soy géminis!

Me despido sólamente de ésta **he perdido de vista a los otros dos** y vamos para el coche. Yo preocupándome por si les estaba haciendo esperar y ellos se sorprenden de que haya vuelto tan pronto.

- Joder, que tampoco estaba follando.
- Ah, ¿no? Ya decía yo...

**meh!**

Compruebo al llegar a casa que, efectivamente, la tipa era la de las fotos de hacía un año.

Domingo. Me suena una alarma a las 11:45 para leer un mensaje que me diga si baja o no la gente a la piscina. 'Oye, que al final no bajo porque bla bla bla'. Media vuelta y a empalmar con la paja mental de sueño que estaba teniendo **y que ahora mismo no recuerdo**. Me despierto a las dos con dolor de cuello y una más que fuera de lugar resaca intestinal para lo poco **prácticamente nada** que bebí anoche. Como demasiado **es lo que tienen los espaguetis** y toco un rato la guitarra. Envío un mensaje al mismo de siempre para hacer algo y acabamos viendo '2 Fast 2 Furious', una puta mierda de peli en condiciones normales pero perfecta para un domingo de medio resaca. Me regala una camiseta de la empresa donde trabaja y me toca volver a por ella después de cenar, pues también me he dejado la cartera en su casa. Acaba el Mundial y bajo con mis padres hacia el coche. No puedo ponerme la mochila del portátil porque aún llevo los hombros rojos del primer sol del verano. Llegamos a casa después de otra hora y cuarto pensando y escuchando la celebración de Italia. Miro el ordenador y lo único que se ha bajado después de tres días son tres putos discos de The String Quartet Tribute, y sólo uno de ellos es medio salvable. Estaba claro.

Por: BuRo | Intransferible | Comentarios (4) | Referencias (0)

Martes, 04 de julio de 2006 / 13:56

Lidl

Vinieron del espacio sideral en su nave espacial.
Adoptaron forma humana o similar después de aterrizar.
Tienen la misión de investigar el tracto intestinal.
Nos usan de cobayas sin pensar en qué pueda pasar.

Lidl, como poco son de Marte los del Lidl, o más allá.
Lidl, el mercado que podría despegar en busca de su hogar.
Lidl, universo paralelo instalado en tu ciudad.
Si compras material no está de más llamar a tu perro para dárselo a probar

Fúmate un buen canuto antes de entrar, lo necesitarás.
Fíjate cuántas cosas de jalar que no has visto jamás.
Date un buen paseo por los stands, procurando no tocar.
Muy pronto verás que hay algo allí más bien paranormal.

Lidl, cuando quiero comer mierda voy al Lidl a comprar.
Lidl, sus productos de bastarda calidad me van a intoxicar.
Lidl, siempre llevo en el bolsillo una nota para el juez,
no sea que al abrir las bolsas esta vez me desmaye y me desnuque contra el gres.


Nuevo proyecto **creo que llevan ya algún tiempo, pero yo los descubrí ayer** del cantante de Mamá Ladilla. Símplemente genial.

Por: BuRo | Congelados | Comentarios (0) | Referencias (0)

Lunes, 03 de julio de 2006 / 19:48

Jodido

Jodido que tengan que pasar cosas como ésta para que se deje de inventir el dinero en mierdas en vez de velar por lo importante.

Demasiado obvio como para decir más. Por suerte **según parece** no me ha tocado de cerca.

Por: BuRo | Exteriorizando | Comentarios (0) | Referencias (0)

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009